“Soy una mujer que nació del manantial
que es cuna de bulbos y reptiles.
Soy una mujer que sueña y vuela
en las regiones transparentes.
Soy una mujer que ríe, que llora,
que se sabe reina, que se sabe diosa,
soy una mujer que se sabe hormiga
y que amamanta duendes.
Viajera astral, corteza, terremoto.
Soy la mujer de los gallos y las flores.”
QUERIDOS AMIGOS:
Gracias por la constancia, por el tesón, por mantener este hogar encendido, y por mostrar vuestra leal amistad.
¡Os quiero!
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Cuando agotados de la extensa jornada,
Y del terrenal cambio del dolor por el dolor,
Perdida, dispuesta a la desesperación,
Tu cálida voz me convoca de nuevo;
Mi sincero amigo, nunca estoy sola
Si tu presencia y ese tono me acompañan.
Sin esperanzas descansa el mundo sin tí,
El mundo sin este doble de mí;
Tu mundo de astucias, odios y duda,
De frías sospechas sin lugar,
Donde tú, yo y la Libertad
Disfrutan una soberanía muda.
Lo que importa es que todo alrededor,
Peligro, angustia y oscuridad,
No rompen las cadenas de nuestra soledad
Donde habita el cielo en su esplendor,
Alimentado por diez mil rayos eternos
De soles que no han conocido el invierno.
La Razón sin dudas habrá de objetar
Por la triste realidad de la naturaleza,
Explicando que el sufrimiento del corazón es vano,
Y que sus preciados sueños deben perecer;
La Verdad con rudeza busca asolar
Las flores de la fantasía que tímidas asoman.
Pero tú siempre serás el que trae
Las cerradas visiones que retornan,
El aliento de nuevas glorias caídas en primavera,
Llamando a la vida de la muerte,
Susurrando con la divina voz
De un mundo real y brillante como tú.
No confío en la dicha de tu fantasma,
Pero en las horas quietas de la noche,
Con un incesante agradecimiento
Te doy la bienvenida, bendito aliento,
Fiel asistente de los humanos deseos,
La más brillante esperanza
Allí donde la esperanza muere.
Emily Brontë (1818-1848)
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A mañana limpia de brisa fresca,
agua marina, que llena mis pulmones,
con tu olor de sal de mil colores.
De palmera con sombra sobre la tierra.
orilla de brazal de acequia y huerta,
de cantarino salto…agua en el tablacho
ese que tu interpones…cuando, ¡te abrazo.!
Hueles a Adelfa en jardin cercano,
de barranco profundo poco regado
cantueso y tomillo son tus aromas…mis celos, son.!
el vuelo de las tortolas…de, las palomas.!
gaviotas que miran sobre tus lunas,
descubriendo en tu cuerpo…tus dunas.!
calidas en el estivo mediterraneo,
cantos de chicharras…niños jugando.!
sueño despierto cuando te veo,
huelo tu aroma y en el me mezo…me balanceo,
abonico un susurro…cuanto te quiero….
que no lo sepa el viento….mi sentimiento,
que camine en la senda de mi sueño de amor,
¡mi pensamiento.!
Verano de recuerdos llenos de olas
que viajan al infinito llevando olores,
los que respira mi alma…sabor de sal,
encuentro en tu boca…en tu besar,
sombra complice de caricias escondidas,
palmeral de mi playa…perdida.!
Flor de valadre, jardin cercano…olor que me trae tu blanca mano.
Hueles a brisa bajo sombrilla,
fresca de algas….tu arena brilla,
cierro mis ojos y al despertar….años pasados,
tu ya no estas.!
aterure.
Feliz Verano Conchica.
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Tú, que rigiendo de la noche el carro,
Sus sombras vistes de cambiantes bellos,
Dando entre nubes -que en silencio arrollas-
Puros destellos,
Para que mi alma te bendiga y ame,
Cubre veloz tu lámpara importuna…
Cuando eclipsada mi ventura lloro,
¡Vélate, luna!
Tú, que mis horas de placer miraste,
Huye y no alumbres mi profunda pena
No sobre restos de esperanzas muertas
Brilles serena.
Pero ¡no escuchas! Del dolor al grito
Sigues tu marcha majestuosa y lenta,
Nunca temiendo la que a mí me postra,
Ruda tormenta.
Siempre de infausto sentimiento libre,
Nada perturba tu sublime calma
Mientras que uncida de pasión al yugo,
Rómpese mi alma.
Si parda nube de tu luz celosa
Breve momento sus destellos vela,
Para lanzarla de tu excelso trono
Céfiro vuela.
Vuela, y de nuevo tu apacible frente
Luce, y argenta la extensión del cielo
¡Nadie ¡ay! disipa de mi pobre vida
Sombras de duelo!
Bástete, pues, tan superior destino;
Con tu belleza al trovador inflama;
Sobre los campos y las gayas flores
Perlas derrama;
Pero no ofendas insensible a un pecho
Para quien no hay consolación ninguna
Cuando eclipsada mi ventura lloro,
¡Vélate, luna!
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Es nada y todo a la vez,
eso es lo importante.!
valor de cada cosa en su oportuno momento,
ahora la tierra,
ahora la gota…despues.?
¡ La cosecha.!
Lo Importante no es solo ser….es estar.!
ahi en oportuno lar,
de puertas abiertas…de par en par.!
asi como le gusta a la luz, al viento…pasar.!
sin permiso pedir…entrar repartir…disfrutar.!
si alguien recibe lo simple de nuestra siembra,
el gozo inmenso en alma entra.!
Gracias musas del gran arbol,
por el paralelo sentimiento…que cual rio buscando va,
su Oceano….su Mar.
Es un placer ahora escaso que no me puedo perder,
que no quiero dejar de sentir….de leer,
vuestros manifiestos sabios.!
propios de musas….de mujer.!
Besos.
aterure.
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Tu poesia es para mi, imaginación, vida, pasión.
Por favor, sigue alborotando nuestros sentidos.
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Un lujo es, que aportes tan bellos hilos para enrriquecer este tapíz.
Gracias a ti amiga. Un abrazo.
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“Ver lo pequeño es clarividencia.
Conservarse dévil es fortaleza.
Usar la luz para volver a la claridad,
y proteger el cuerpo de todo daño,
es vestirse de eternidad”
LAO TSE (de El libro del te)
Gracias Ateure
Los frutos de tu cosecha alimentan nuestros sueños
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Ha sido un placer leeros y un acierto porque me voy acompañada a dormir.
Alli, en mi almohada de plumas tejeré mis sueños con vuestras palabras llenas de cadencias.
Nunca pensé que dedicarle un poquito de mi noche a leer vuestro foro, me abriria la puerta de los sueños.
Es todo un lujo atraparos con vuestros poemas y,
despedir la noche con tanta complacencia.
Gracias por regalarme vuestra palabra.
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Mi amigo, donde te habias metido, ya te extrañaba, no te pierdas tanto un beso
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Y si un dia nos despertamos y encontramos aquello que tanto
deseamos.?
¡ Tan solo sera fruto de nuestra particular siembra.!
Pide para recibir.
Para ser feliz….pide,
ofrece sin temor, nuestra cosecha es inmensa,
esta llena esperando que vengamos a recoger,
a repartir….a compartir.
aterure.
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Abrásame, amor – dijiste, y
fabriqué ataduras entre la tierra y el cielo
para poder estar contigo, y llevarte a mis sueños,
con mis ojos perdidos en el placer, y en la pasión,
juntamos nuestros cuerpos y nos remontamos
más allá de las nubes, más allá del firmamento,
mis oídos se deleitaron con la música de la brisa,
con el perfume que emanaba tu cuerpo,
tus manos,
tu boca.
Mis oídos escuchaban el sonido de tu carne,
de tus besos,
de tus pensamientos,
de tu pasión,
y toque el cielo, toque la noche
y así abrazados como un solo cuerpo
nos dormimos hasta el amanecer.
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No se cual es el secreto que emana
de tu cuerpo, que siendo
de carne y hueso
brillas en la oscuridad,
y titilas como pestañas
en la inmensidad del firmamento,
centellando un albor resplandeciente,
trastornando así mis emociones,
haciéndome temblar los latidos
de este corazón,
y sin embargo no lo entiendes,
o no lo quieres creer.
Enciende tus ojos
la evocación indiferente
de una pasión escondida,
asestaste un duro golpe
a las fibras más íntimas
de mi ser, de mis sentimientos,
me partiste en dos,
acabaste con la poca esperanza,
me arrancaste en lo más intimo,
y sin embargo me dices que
tienes que meditar,
no se cuales el significado de tu meditar,
si siendo el destello azul
que surgió en mi oscuridad
te llevas la poca luz que me habías ofrecido.
Fuiste inesperadamente y fugitivamente
quien cambió la memoria
fugaz de mi presencia,
desdeñaste mi imagen fascinada,
sorprendida, yo no se que me aportas,
que me traes, pero me hiciste muy feliz
por haberte hallado en mi camino,
camino que recorría en unas total oscuridad,
me has hecho feliz porque iluminabas
y resplandecía como una estrella viva,
ahora me dejas y te vas dejándome
en total oscuridad.
Ligia Gómez
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ser el principio de tu deseo y el abrazo final de tu pasión.
Deja que en tus sueños sea solo el compañero en la rutina,
el amante amante que cada noche te brinde sus caricias
y el hombre enamorado que te bese cada mañana al despertar.
VICENTE HERRERA MARQUEZ
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En tus sueños resérvame un espacio.
Un día quiero ser el príncipe de tu color preferido,
en otro el conquistador de los dominios de tu cuarto,
también el compañero asexuado en la hora de tristeza
o el amante impetuoso en las fronteras de tus sábanas.
Déjame ser el armado caballero defensor de tu inocencia
y el potro salvaje que te brinde prolongar la descendencia.
Déjame ser el fantasma enamorado que cruza tu ventana,
en las noches de verano y susurrando te entona una canción.
Si tu quieres puedo ser un duende que te enreda en sus intrigas
y el centauro que te guíe sin perderse a través del laberinto.
Por momentos puedo ser un ejército de fieles espartanos,
que te protejan de mentiras, injurias y calumnias
y en segundos transformarme en confesor de algún desliz.
Déjame ser el mago que llene tus sueños de colores
y también el brujo que prepare tus pócimas de amor.
En tus ensueños cansados quiero ser oasis de descanso
y en tus fantasías ansiosas quiero, en el festín de la lujuria,
(Sigue)
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