Siempre hay un amanecer..despues de la noche mas oscura
Siempre saldra el sol, despues de la tormenta mas terrible.
Siempre habra un pedazo de cielo sobre mi, para confiar y
descansar en los brazos de aquel que me ama y
calma mi tempestad.
.
Su piel de melocotón
su cara de porcelana
esa carita aún de niña
mejillas arreboladas.
Con ese cuerpo de diosa
su presencia tan galana
va robando corazones
aunque ella no sepa nada.
Con su carita de niña
su cara de porcelana
esos labios de cereza
lozanía de mazana.
Desborda su juventud
su belleza inmaculada.
Va derrochando el perfume
de su inocencia temprana
ignorando las miradas
y esas envidias calladas
que de esas cosas oscuras
ella aún no sabe nada
Solsticio de verano
noche de San Juan
que quemen las hogueras
fuego, tierra y mar
pólvora en mil colores
la noche brillará.
Las haditas del bosque
de gala vestiran
y las brujitas buenas
sus hierbas buscarán
para algunos problemas
intentar remediar.
Aquelarre incruento
de la magia estival.
Al fuego con lo viejo
lo que no sirve ya
quememos los problemas
al fuego sin piedad.
En el cielo la luna
guiñando un ojo está
y con su luz de plata
invita al baño ya
en ese mar oscuro
de la noche estival.
Por fin el veranillo
se decidió a llegar
con muy poco adelanto
a su fecha oficial.
Llegaron los calores
y aquí se quedaran
asfixiando las noches
haciéndonos sudar
¿ Existe alguien realmente libre? Yo creo que no, sencillamente porque el concepto de libertad es utópico en si mismo, dado que nuestro grado de libertad se ve coartado por multitud de factores exógenos pero inevitables que reprimen poco o mucho nuestro ser para conducirnos al deber ser, es decir a no apartarnos de lo que entendemos como políticamente correcto.
Solo existe un pequeño reducto de libertad donde el ser humano puede ser libre en plenitud y no es otro que el pensamiento, la imaginación, la creatividad, la inventiva incluso la ensoñación. Es algo que te pertenece en exclusiva, y es solo facultad de cada uno compartirlo o no.
Es ese pequeño apartado de intimidad inviolable donde no existen las barreras de ningún tipo y tan solo tenemos que dejarnos llevar por el hilo conductor de nuestro pensamiento que nos conducirá sin cortapisas tan lejos como queramos. Es la válvula de escape que permite aliviar la presión a veces insufrible de una realidad más o menos amable pero casi siempre opresiva.
Es el camino que aún sabiendo ficticio nos permite crear en nuestro ánimo una pequeña o gran ilusión que nos acerque algo más al sentimiento de felicidad
Piensa un poco y ya verás
que por fin te darás cuenta
que me estabas esperando
aunque tú no lo supieras.
No sabías que existía
pero algo te faltaba
las otras que conociste
para mi te preparaban.
Cuando cerrabas los ojos
cuando volaba tu alma
cuando un profundo suspiro
de tu garganta escapaba.
Me estabas soñando a mi
aunque mi rostro ignoraras.
He entrado en tu corazón
que anhelante me esperaba
y ya no quiero marcharme
me quedo en él instalada.
Y si algún día te marchas
si de mi no sabes nada
recuerda que yo me quedo
un poquito de tu alma.
si bien, es preciso reconocer que son también muchas las personas que llegan irritadas e impacientes presentando su reclamación en tono áspero, y de enojo como si su interlocutor fuera en todo caso responsable del problema que confronta.
Ningún esfuerzo adicional requiere ser bien educado, amable y mostrarse cortés con las demás personas, actitudes que, en definitiva, de generalizarse, contribuirán en una forma positiva a facilitarnos a todos la existencia al hacer más agradable la obligada comunicación humana y más sencilla la solución de los problemas que todos tenemos que afrontar.
(diario La Estrella de Panamá)
Resulta lamentable observar y comprobar la progresiva decadencia de la cortesía en círculos sociales cada vez más amplios.
La afabilidad, las buenas maneras, la frase amable, la atención al prójimo, parecen actitudes que están siendo rápidamente desplazadas por la brusquedad. la descortesía, el gesto adusto y destemplado, como si tal cosa constituyera para quienes las asumen patente de superioridad o suficiencia, cuando en realidad es todo lo contrario, al revelar únicamente una mala educación y manifiesta inclinación hacia lo grosero.
Es cierto que en la sociedad contemporánea, tan llena de tensiones, los ánimos se irritan con frecuencia, se pierde la paciencia fácilmente y se abren válvulas de escape de mal humor.
Pero no debía olvidarse que todos estamos obligados a vivir en la comunidad de la que formamos parte y, como ello implica la necesidad de llevarnos bien con los demás o sea “conllevarnos” (Ortega y Gasset), resulta indispensable que todos procuremos ser amables, atentos y corteses con los otros, esperando reciprocidad.
También resulta ya motivo de muy grata sorpresa encontrarse en alguna dependencia y oficina pública o privada, empleados dispuestos a escuchar atentamente y sin gestos de impaciencia o mal humor.
La queja o la solicitud de aclaración de la persona que acude a ellos en consulta o para exponerle un problema.
sigue…..