Respuesta a: LOS DIEZ MANDAMIENTOS

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Zafrina # Posted on 28 septiembre, 2014 at 11:47
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EL PELIGRO DE LA RELIGIÓN

Jesús lleva unos días en Jerusalén moviéndose en los alrededores del templo. No encuentra por las calles la acogida amistosa de las aldeas de Galilea. Los dirigentes religiosos que se cruzan en su camino tratan de desautorizarlo ante la gente sencilla de la capital.

Jesús no pierde la paz. Con paciencia incansable sigue llamándolos a la conversión. Les cuenta una anécdota sencilla que se le acaba de ocurrir al verlos: la parábola de un padre que pide a sus dos hijos que vayan a trabajar a la viña de la familia.
El primero rechaza al padre con una negativa tajante: «No quiero». No le da explicación alguna. Sencillamente no le da la gana. Sin embargo, más tarde reflexiona, se da cuenta de que está rechazando a su padre y, arrepentido, marcha a la viña.
El segundo atiende amablemente la petición de su padre: “Voy, señor”. Parece dispuesto a cumplir sus deseos, pero pronto se olvida de lo que ha dicho. No vuelve a pensar en su padre. Todo queda en palabras. No marcha a la viña.
Por si no han entendido su mensaje, Jesús dirigiéndose a “los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo”, les aplica de manera directa y provocativa la parábola: “Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios”. Quiere que reconozcan su resistencia a entrar en el proyecto del Padre.

La religión no siempre conduce a hacer la voluntad del Padre. Nos podemos sentir seguros en el cumplimiento de nuestros deberes religiosos y acostumbrarnos a pensar que nosotros no necesitamos convertirnos ni cambiar.

Son los alejados de la religión los que han de hacerlo. Por eso es tan peligroso sustituir la escucha del Evangelio por la piedad religiosa. Lo dijo Jesús: “No todo el que me diga “Señor”, “Señor” entrará en el reino de Dios, sino el que haga la voluntad de mi Padre del cielo”.

¡Un abrazo, felíz Domingo!