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*Muy fino amigo:*****
**Principio las líneas de esta carta para agradecerle su visita…
¡recibimos tan pocas…! pero en fin, no debo quejarme, antes bien,
agradezco a Dios por tantos y tantos años de vida que me ha otorgado
Cumplí ya seis años en este asilo donde por mi propia voluntad me he confinado.
He conocido en esta larga estancia a muchos viejos y muchas ancianitas y aunque sabemos que nuestra estancia en este mundo es ya corta, eso no ha impedido que hayamos llegado a estimarnos y extrañar a los que se van yendo; el día que hay una defunción se respira aquí un silencio impresionante
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