Aunque sea antigua, para promesa curiosa la que narran los hermanos Eugenio y Joaquín Chuliá. «Hace muchos años unos marineros fueron a la ‘mar gran’ y un temporal apunto estuvo de matarlos. El patrón hizo una promesa y fue arrodillado desde la playa hasta la capilla del Cristo del Salvador, en la iglesia de Los Ángeles».