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Padre miro en tus ojos y me encuentro en un paraíso muy lejano, con los mismos llantos de ayer.
Jamás lloró una profecía por la muerte de su creador. Tampoco llora un farsante cuando no cuelan a sus falsedades y es entonces cuando se pone a reír.
Todo elemento existencialista tiene su lado bueno y el otro malo. Eso siempre ocurre hasta en las buenas familiar, incluso en nuestra propia familia o un nivel familiar algo cercano.
Si te fijas detenidamente, en cada familia hay un miembro que pertenece a una escala social más baja, es aquel que se encarga de hacer los trabajos más sucios, con la salvedad si nos fijamos muy bien, que siempre es el peor valorado de todos.
El se siente satisfecho de haber cumplido con su obligación, la de cuidad a sus padres o ser querido, cuando lo han necesitado.
Continua…….
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