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.. Esta famosa frase es del Quijote, pero no del Quijote de Cervantesm, que es el universal, sino del de su versión apócrifa escrita por Alonso Fernández de Avellaneda seudonimo). Lo que pasó fue que, siendo tan grande el éxito de la primera parte del Quijote, Avellaneda quiso sacar provecho escribiendo su propia versión. La frase es quizá lo único que ha pasado a la posteridad de su autor. Cervantes, tras el plagio a su obra, decidió escribir la segunda parte en la cual don Quijote muere, para así evitar que alguien más quisiera aprovecharse de su magnífica creación
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