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Viene de mi escrito sobre por los caminos del Calderico
En la lejanía, apenas visible, quiere percibirse la llamada nocherniega de una chimenea que envía sus mensajes al viento, y a mí, su invitadora
llamada que desoigo, aunque habla el lenguaje del hogar de la satisfascción perezosa del lecho çalido con perfume limpio; al grato acto del sueño, veleidoso y vacuo: terrible espectro de la noche sin fin de la muerteS
Sigo adelante sin oir la llamada de sirena del apetito y la sed. Más adelante seran saciadas hasta el ahíto con el banquete del musgo, que invita a cada instante, con su muelle reposo,a reponer energías. Y sació la sed con la copa fascinante del tapiz del cielo, que aparentemente avanza a mi paso, como si llevásemos la misma velocidad en la misma singladura. ¿quién sería capaz de retroceder antes de llegar al final?
Maxi Continuará
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