En un hospital hay una enfermera GANGOSA y dice:
-Famidiades ded señod fednandez, se des infodma que ed señod que a muedto…
Se acerca la esposa y le dice:
-NO ME JODA!!!
Y le responde la enfermera:
- No mejoda no, ni mejodada ¡¡SE MUDIO!!
Oh Maligna, ya habrás hallado la carta, ya habrás llorado de furia,
y habrás insultado el recuerdo de mi madre
llamándola pena podrida y madre de perros,
ya habrás bebido sola, solitaria, el té del atardecer
mirando mis viejos zapatos vacíos para siempre,
y ya no podrás recordar, mis enfermedades, mis sueños nocturnos, mis comidas
sin maldecirme en voz alta como si estuviera allí aún,
quejándome del tròpico, de los coolies coringhis,
de las venenosas fiebres que me hicieron tanto daño
y de los espantosos ingleses que odio todavía.
Maligna, la verdad, qué noche tan grande, qué tierra tan sola!
He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,
a almorzar en los restaurantes comida fría, y otra vez
tiro al suelo los pantalones y las camisas,
no hay perchas en mi habitación, ni retratos de nadie en las paredes.
Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte,
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses,
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.
Enterrado junto al cocotero hallarás más tarde
el cuchillo que escondí allí por temor de que me mataras,
y ahora repentinamente quisiera oler su acero de cocina
acostumbrado al peso de tu mano y al brillo de tu pie:
bajo la humedad de la tierra, entre las sordas raíces,
de los lenguajes humanos el pobre sólo sabría tu nombre,
y la espesa tierra no comprende tu nombre
hecho de impenetrables substancias divinas
Así como me aflige pensar en el claro día de tus piernas
recostadas como detenidas y duras aguas solares,
y la golondrina que durmiendo y volando vive en tus ojos,
y el perro de furia que asilas en el corazòn,
así también veo las muertes que están entre nosotros desde ahora,
y respiro en el aire la ceniza y lo destruido,
el largo, solitario espacio que me rodea para siempre.
Daría este viento del mar gigante por tu brusca respiración
oída en largas noches sin mezcla de olvido,
uniéndose a la atmòsfera como el látigo a la piel del caballo.
Y por oírte orinar, en la oscuridad, en el fondo de la casa,
como vertiendo una miel delgada, trémula, argentina, obstinada,
cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo,
y el ruido de espadas inútiles que se oye en mi alma,
y la paloma de sangre que está solitaria en mi frente
llamando cosas desaparecidas, seres desaparecidos,
substancias extrañamente inseparables y perdidas.
Cuando estés vieja, niña (Ronsard ya te lo dijo),
te acordarás de aquellos versos que yo decía.
Tendrás los senos tristes de amamantar tus hijos,
los últimos retoños de tu vida vacía…
Yo estaré tan lejano que tus manos de cera
ararán el recuerdo de mis ruinas desnudas.
Comprenderás que puede, nevar en primavera
y que en la primavera las nieves son más crudas.
Yo estaré tan lejano que el amor y la pena
que antes vacié en tu vida como un ánfora plena
estarán condenados a morir en mis manos…
Y será tarde porque se fue mi adolescencia,
tarde porque las flores una vez dan esencia
y porque aunque me llames yo estaré tan lejano…
JOTA DE ESPARRAGOSA
Me han dicho que no me quieres
Olé, Soledad, eso tengo a mi favor
Que el oro aunque lo desprecie
Olé, Soledad, nunca pierde su valor.
Palomita blanca de mayo
Dime la verdad, Soledad,
Yo te la diré, vida mía
Yo te la diré, ven acá!
Ven acá, Ven acá
Ven acá, Ven acá
Palomita de Mayo
Dime la verdad, Soledad.
Dicen que los Juanes son
Parecidos al demonio
Señores, tengo yo un Juan
Que parece un San Antonio.
Que no te peines a lo torero
Que no te peines que no te quiero
Que no te peines a lo chulapo
Que no te peines que no eres guapo.
Que no eres guapo y estas “chalao”
Y quiero a otro que es más salao.
A la mar fui por naranjas
Cosa que la mar no tiene
Metí la mano en el agua (BIS)
La esperanza me mantiene.
En ti, en ti morena está
Todo mi querer y tú no me quieres ná
Y tú no me quieres ná
Te lo vengo a decir
Que me han hecho sargento de la Guardia Civil.
De Esparragosa de Lares
Olé, Soledad, es la virgen de la Cueva
A la que toda la gente
Olé, Soledad, la reza para que llueva.
Palomita blanca de mayo
Dime la verdad, Soledad,
Yo te la diré, vida mía
Yo te la diré, ven acá!
Ven acá, Ven acá
Ven acá, Ven acá
Palomita de Mayo
Dime la verdad, Soledad.
Súbete, súbete, súbete,
Sube niña a tu balcón, súbete
Que te pareces la aurora,
Cuando te asomas a él, súbete.
Con esa gargantilla,
Y esos pendientes de lazo,
Te pareces a la reina,
Cuando sale de palacio
Te pareces a la reina,
Cuando sale de palacio.
Cántalo, cántalo, cántalo,
Canta niña, este fandango, cántalo,
Que tu canto se parece,
Al cantar del ruiseñor, cántalo.
No quieras, para casarte,
Un novio de muchas perras,
Más te vale un extremeño,
Que sepa labrar la tierra.
Más te vale un extremeño,
Que sepa labrar la tierra.
Báilalo, Báilalo, Báilalo,
Baila niña, este fandango, Báilalo,
Que cuando bailas, tu cara,
Resplandece más que el sol, Báilalo.
La Virgen de Guadalupe,
Es morena y muy bonita,
Por esos a las extremeñas,
Nos gusta ser morenitas,
Por esos a las extremeñas,
Nos gusta ser morenitas.
OTA ANTIGUA
(Instrumental)
El día que yo nací
nacieron todas las flores (bis)
Y en la pila del bautismo
cantaban los ruiseñores (bis)
(Instrumental)
Desde aqui sentada veo
lo que no quisiera ver (bis)
El camino y la “verea”
por donde mi amor se fue (bis)
(Instrumental)
A orillas del rio Zújar
hay una ermita muy blanca, (bis)
de la virgen de Piedad
patrona de Coronada (bis)