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Ese hombre que tú ves ahí
que parece tan galante,
tan atento y arrogante,
lo conozco como a mí.
Ese hombre que tú ves ahí
que aparenta ser divino,
tan afable y efusivo,
sólo sabe hacer sufrir…
Es un gran necio,
un estúpido engreído,
egoísta y caprichoso,
un payaso vanidoso,
inconsciente y presumido,
falso enano rencoroso
que no tiene corazón.
Lleno de celos,
sin razones ni motivos,
como el viento, impetuoso,
pocas veces cariñoso,
inseguro de sí mismo,
soportable como amigo,
insufrible como amor.
Ese hombre que tú ves ahí,
que parece tan amable,
dadivoso y agradable,
lo conozco como a mí.
Ese hombre que tú ves ahí,
que parece tan seguro
de pisar bien por el mundo,
sólo sabe hacer sufrir.
Zarcillos de piedras finas,
brillantes y oro me sueles traer,
seguro que te imaginas
que así más contenta me vas a tener.
No quiero de tu persona
las minas de oro del rey Salomón,
ni busco lucir corona;
me basta y me sobra con tu corazón.
Y en silencio te suelo llorar
como llora la lluvia en el mar.
Corazón, dile a la boca
que por piedad no se abra,
que no diga una palabra
que voy a volverme loca.
Que lo que ayer fue delirio
se me borró de la frente,
y hoy tengo entre cuatro cirios
mi amor de cuerpo presente.
Que no lloro de agonía,
ni por desesperación,
que este llanto es alegría
por esta rosa encendida
que nació en mi corazón.
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SÉ QUE ESTAS PENSADO QUE TE SOY INFIEL
QUE TE ESTOY MINTIENDO POR PRIMERA VEZ.
CARIÑO MIO, PORQUE OCULTARLO
PORQUE DECIRLO, QUE DEBO HACER.
SÉ QUE SÍ LO NIEGO NO ME CREERAS
Y SI TE LO CUENTO ME ABANDONARAS.
CARIÑO MIO, TE TENGO MIEDO
QUE NO ES UN JUEGO, ES MUCHO MÁS.
CARIÑO MIO, NO SÉ QUE HACER
SEGUIR CALLADA Y SEGUIR CON ÉL.
O SER SINCERA Y SERTE FIEL
CARIÑO MIO YA NO SÉ QUE HACER.
PIENSES LO QUE PIENSES LO VOY A NEGAR
DE QUE SERVIRIA TORTURARNOS MAS.
TÚ ERES MI ALMA, ÉL ES MI CUERPO
CARIÑO MIO, DE VERDAD LO SIENTO.
PUDE NO ENGAÑARTE PERO SUCEDIÓ
DE QUE SERVIRIA PEDIRTE PERDON.
ÉL ES EL VIENTO Y TÚ MI PUERTO
A TI TE QUIERO, POR ÉL ME MUERO.
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Oculto en portal, fumando una colilla de ayer
El tiempo en el bolsillo y el frío dibujado en la piel
Se acercan como siempre y él entre las rendijas les ve
Amarse cada día, mirándose y riendo a la vez
A punto de gritar, esconde el llanto con la pared
Despues desapareces y vuelvo a repetir.
¿Por qué me abandonaste?, no sé porque
Si siempre fuiste mía, no sé porque
Si al cabo de los años
Tus besos y caricias sólo me hablan de ti.
Por qué me abandonaste, no sé porque
Quemándome la vida, no sé porque
Llenando de tristeza y soledad
Cada momento que no estás aquí.
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Vela,
el barco de mis amores,
no tiene más que una vela,
remendadita y graciosa,
igual que mi María Manuela,
que es morena y muy garbosa.
Es morena y muy garbosa,
y tiene el cutis más fino,
que las hojitas de rosa.
Se conforma mi niña con un vestido,
y le basta y le sobra con un marido,
De percal que se vista,
¡viva el salero!,
es mi María Manuela la reina,
es la reina,
mi María Manuela,
del mundo entero.
María Manuela, ¿me escuchas?
Yo de vestidos no entiendo,
pero… ¿te gusta de veras
ese que te estás poniendo?
Tan fino, tan transparente,
tan escaso y tan ceñido,
que a lo mejor por la calle
te vas a morir de frío.
Te sienta que eres un cromo,
pero cámbiate de ropa,
si es un instante, lo justo
mientras me tomo esta copa.
La rosa que me entregaron,
al pie del altar mayor,
lleva las sayas cumplidas,
y nadie le ve el color,
tiene mi María Manuela,
la carita de una rosita,
y el olor de primavera.
Te quiero guapa y sencilla,
como yo te conocí,
no tienes que engalanarte,
para nadie, más que para mi,
ni tu eres mujer moderna,
ni quiero que lo aparentes,
que yo te prefiero antigua,
que lo antiguo vale siempre,
que como el triguito limpio,
que todo el mundo te compare,
que por fuera y por dentro,
te parezcas a mi madre.
¿Te cambiaste ya el vestido?
andando, para el teatro,
ya verás tú con qué envidia
nos contemplan más de cuatro:
“¡Vaya un marío con suerte
y una mujer bien plantá,
es una vara de nardos
con la carita lavá!”.
Y al salir yo te prometo
cantarte por alegrías,
lo mismo que te cantaba
cuando tú eras novia mía.
Ya no se pinta la cara,
la mujer que yo más quiero,
ella ya no se pinta la cara,
huele a tomillo y romero,
se lava con agua clara,
que Dios la manda del cielo.
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Que bonitos ojos tienes
debajo de esas dos cejas,
debajo de esas dos cejas,
que bonitos ojos tienes!
Ellos me quieren mirar,
pero si tu no los dejas,
pero si tu no los dejas
ni siquiera parpadear.
Malaguena salerosa,
besar tus labios quisiera,
besar tus labios quisiera,
malaguena salerosa.
Y decirte nina hermosa
eres linda y hechicera,
eres linda y hechicera,
como el candor de una rosa.
Si por pobre me desprecias
yo te concedo razon,
yo te concedo razon,
si por pobre me desprecias.
Yo no te ofrezco riquezas
te ofrezco mi corazon,
te ofrezco mi corazon
a cambio de mi pobreza.
Malaguena salerosa,
besar tus labios quisiera,
besar tus labios quisiera,
malaguena salerosa.
Y decirte nina hermosa
eres linda y hechicera,
eres linda y hechicera,
como el candor de una rosa.
Voltaire (Francois-Mrie Arouet) nació en Paris en 1694.
Se dice que la falta de amor materno ( ya que esta falleció cuando él era muy chico) fue lo que dio como fruto a su crítica aguda y su pluma tan burlona.
Estudió en un colegio jesuita ( Louis-le-Grand ) durante el reinado de Luis XIV. El filósofo guarda un mal recuerdo de esta formación religiosa y es de donde más tarde surge su actitud frente a la Iglesia, a sus instituciones y sus dogmas.
Voltaire se apasiona por la literatura y frecuenta lugares de reunión de artistas e intelectuales, lo cual lo lleva a tomar una actitud pensante ante la realidad
Sobre la democracia, Voltaire cree que como está compuesta de hombres, igual será injusta y cometerá faltas. En una democracia, los hombres vivirán peleándose por gobernar y por la toma de las decisiones entre todos.
Aún así, no será lo mismo que en los otros tipos de gobierno, en los cuales mas que pelearse por decidir, uno es el que decide y mata al que no esté de a cuerdo.
Voltaire concluye con que gobernar a los hombres es definitivamente muy difícil, pero, teniendo en cuenta que todas las formas de gobierno son defectuosas por esto y por estar dirigidas por hombres, cree que la democracia es la mejor. Esta idea muestra su apoyo hacia la libertad de decisión y su influencia en las revoluciones posteriores.