Cuando te levantaba las faldas perfumadas
roja, como una rosa, tu cara era una risa;
tus ojos negros eran más negros y más blandos,
todo el aroma de tu cuerpo se encendía.
Y sobre la locura del instante del estío
te cegaba los ojos tu cabellera tibia.
Un mohín de fastidio replegaba tu labio
y mostrabas tus dientes de luminosa china…
Nunca el reproche tuvo tibieza ni amargura,
te dabas toda porque sí, porque querías,
y las rosas quemadas de tu jardín con sol
ornaban con fragancia de oro tu fatiga.
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar al hijo del fondo de la tierra.
Fui sólo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba en su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en
mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
¡Ah los vasos del pecho! ¡Ah los ojos de ausencia!
¡Ah las rosas del pubis! ¡ Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue y el dolor infinito.
Muéstrate desnuda ahora,
que están erectos tus senos
y tienen sus altas combas
suavidad de terciopelo,
y saben a frutas rojas
tus labios color de sueño,
y tu vientre es una ofrenda
de los más dulces venenos,
donde florece la felpa
en un triángulo perfecto.
Muéstrate desnuda ahora,
¡potra de los cuatro vientos!
Si alguien toca un día a tu puerta,
Diciendo que es un emisario mío
No creas, ni aunque sea yo;
Que mi vanidoso orgullo no intentaría
Tocar siquiera la puerta irreal del cielo.
Pero si, naturalmente, y sin oír
A alguien tocar, la puerta fueras a abrir
Y encontraras alguien como a la espera
De tocar, medita un poco.
Ese era Mi emisario y yo y lo que intenta
Mi orgullo que desespera
¡Abre a quién no llama a tu puerta!
No me mires así que me haces daño…
Qué bellas tus pupilas de inconsciencia
que tienen el hondor de los abismos
y el verde oscuro de las aguas muertas.
Qué fuertes esos músculos maduros
bajo la carne aceitunada y fresca,
que tiene a veces el temblor de un niño
o la tensión salvaje de una fiera.
No me mires así que me haces daño…
Con ese aliento abrasador me enervas,
y frente a ti soy gajo que se dobla
rindiendo sus frescuras a la tierra.
Cómo rompe el crepúsculo sus oros
en el lustroso añil de tu cabeza
mientras tus manos torpes se resisten
al loco impulso que en tu ser golpea.
No me mires así con esos ojos
oscuros de inconsciencia…
Dobla mi talle entre tu brazo fuerte,
embriágate en la flor de mi belleza.
Sobre la felpa tibia de los musgos
seremos yo el silencio: tú la selva!
Una adolescente se le acerca a su madre y le pregunta:
- Mamá ¿cómo es tener sexo por primera vez?
- Bueno hija, el sexo la primera vez es como tener una muela picada
La niña intrigada pregunta:
- ¿Cómo es eso?
La madre le dice: –
Duele un poco, pero no quieres que te la saquen !!!
MILAGRO
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Un anciano entra al confesionario y dice al cura:
- Padre, tengo 80 años, estoy casado, tengo cuatro hijos y 11 nietos, y anoche tuve una aventura. Hice el amor a dos chicas de 21 años. A las dos. Dos veces.
- Bueno, hijo mio, ¿cual fue la ultima vez que te has confesado?
- Nunca padre, soy judio.
- Entonces, ¿por que me estas confesando esto?
- ¿Me esta jodiendo, padre? ¡Se lo estoy contando a todo el mundo!!!!
jajajajajajajajajajaaaa…………..solo de la a legria !!!
UN BUEN CATOLICO
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Un hombre mayor, italiano, que vivia en las afueras de Napoles, fue a la iglesia local a confesarse.
Cuando el sacerdote abrio el tablero del confesionario, el hombre dijo:
- Padre… Durante Segunda Guerra Mundial, una mujer bonita golpeo a mi puerta y me pidio que la escondiera del enemigo. Asíique yo la escondi en mi altillo.
- ¡Esa fue una cosa maravillosa que has hecho, hijo -contesto el sacerdote- No tienes la necesidad de confesar eso.
- No Padre, es que ella empezo a agradecerme con ‘ favores sexuales ‘ .
- Estando en gran peligro y bajo esas circunstancias, dos personas pueden ser muy tentadas a actuar asi. Pero si lo sientes verdaderamente, estas perdonado de hecho.
- Gracias, Padre. Esa es una gran carga que le saca a mi alma. Pero tengo una duda mas.
- ¿Y cual es, hijo?
- ¿Cree Ud. que deberia decirle que la guerra ha terminado?
LA MONJA Y EL CURA
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Pepito: que era tu papá antes de casarse?
- Era Cura señorita.
- Y tu mamá?
- Era monja señorita.
- Entonces colgaron los hábitos?
- No señorita, sólo se los subieron un poquito.
ASCENSO
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En el Ministerio de Defensa había un General de Brigada que estaba loco por una hermosa Capitán.
Se acerca a ella y le dice:
- Mañana me ascienden a General de División, y voy a tener a mi cargo el Mando de personal.
Si accedes a hacer el amor conmigo, te asciendo inmediatamente.
La Capitán le contesta que sí, y cuando ya estaban en la cama, en pleno acto, ella le pregunta:
- ¿A qué grado me va a ascender, mi General?
El General le responde:
– A Cabo Primero.
– ¡¡¡Cómo que a Cabo Primero, si ya soy Capitán!!!
– ¡No, mujer!, que acabo primero y después hablamos…
GREGORIO EL SEMENTAL
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Una mujer en el confesionario:
- Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor hasta el atardecer.
- Pues en penitencia, rezas tres padrenuestros y dejas 20 dolares de limosna.
Mas tarde otra mujer:
- Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor hasta el amanecer.
- Pues en penitencia, rezas 10 padrenuestros, y echas 30 dolares de limosna.
Mas tarde otra nueva mujer:
- Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor todo el dia.
- ¡Pero esto no puede ser!, rezas 20 padrenuestros y echas 50 dolares de limosna.
Mas tarde:
- Padre…
- SI, tu tambien has conocido a Gregorio y habies estado haciendo el amor…
- No, padre. Yo soy Gregorio… O vamos a medias en la limosna, o me llevo a todas las mujeres a otra parroquia.