Es un libro de aprendizaje ….muy bueno !
Y luego de haber leido todos tus portes anteriores, te dejo de Juan Salvador Gaviota una frase:
” Elegimos nuestro mundo venidero mediante lo que hemos aprendido de éste. ”
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Ahora me gusta más ! asi siiiii
Un abrazo Mario ! Avantti !
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-¿Por qué, Juan, por qué? -preguntaba su madre-. ¿Por qué te resulta tan difícil ser como el resto de la bandada, Juan? ¿Por qué no dejas los vuelos rasantes a los pelícanos y a los albatros? ¿Por qué no comes? ¡Hijo, ya no eres más que hueso y plumas!
-No me importa ser hueso y plumas, mamá. Sólo pretendo saber qué puedo hacer en el aire y qué no. Nada más. Sólo deseo saberlo.
-Mira, Juan -dijo su padre, con cierta ternura-. El invierno está cerca. Habrá pocos barcos, y los peces de superficie se habrán ido a las profundidades. Si quieres estudiar, estudia sobre la comida y cómo conseguirla. Esto de volar es muy bonito, pero no puedes comerte un planeo, ¿sabes? No olvides que la razón de volar es la comida.
Juan asintió obedientemente. Durante los días sucesivos, intentó comportarse como las demás gaviotas; lo intentó de verdad, trinando y batiéndose con la bandada cerca del muelle y los pesqueros, lanzándose sobre un pedazo de pan y algún pez. Pero no le dio resultado.
Es todo inútil, pensó, y deliberadamente dejó caer una anchoa duramente disputada a una vieja y hambrienta gaviota que le perseguía. Podría estar empleando todo este tiempo en aprender a volar. ¡Había tanto que aprender!
No pasó mucho tiempo sin que Juan Salvador Gaviota saliera solo de nuevo hacia alta mar, hambriento, feliz, aprendiendo.
Richard Bach
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Hay barro en las aceras de tus pensamientos
Y sombras oscuras en los pasillos de tu corazón.
Ya no saboreaste tiernas esperanzas
en tantísimas horizontes nuevos
de niño pintabas libre vuelos de ruiseñores
en el interior de la puerta de tu habitación
Cuantas veces te has reído,
a lo ancho del circo de las estrellas,
sin ganas de complicados compromisos
y sin talente de bailar con la soledad.
Después llegó el siquiátrico.
Recuerdas luces de abrasivos focos en tu cabeza
hasta disiparse en una ambigüedad tardía.
Vas por la calle como una peonza
que a nadie guarda rencor,
muchas veces solucionaba sus desavenencias
con la tinta azul del pupitre,
pintando las paredes de la clase,
recuerda incoloramente los sumisos
años en que fue poeta.
Ríes cantas bostezas
llenas tus días contemplando el mar,
no olvidas que te dieron de alta de su locura.
Sonríe recita estrofa de poemas
y saca la lengua cuando siembra semillas
de calabaza en los arenales de la playa,
los niños del barrio ya se han hecho hombres
ya no le tiran cosas ni van detrás de ti.
Un susurro de madre te avisa de las pastillas,
no quiere que en sus laberintos
vuelvan a aparecen, los ogros malos
de las camisas de fuerza
y la jeringuilla en sus manos.
Mario.
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¡¡¡Magnífico Nita!!!, ¡me has impresionado de veras!…. No conocía éste poema.
¡Moltíssimo piu Avanti ancora!
Escrutaré las rendijas de mis jaulas.
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Continuación….
Tal vez hoy yo me sienta débil, pero mañana recomenzaré de nuevo, aunque sea de manera diferente.
Tal vez yo no aprenda todas las lecciones necesarias, pero tendré la conciencia que las verdaderas enseñanzas ya están grabadas en mi alma.
Tal vez yo me deprima por no ser capaz de saber la letra de aquella música, pero quedaré feliz con las otras capacidades que posé.
Tal vez la voluntad de abandonar todo se vuelva mi compañera, pero en vez de huir, correré tras aquello que anhelo.
Tal vez yo no tenga motivos para grandes celebraciones, pero no me dejaré de alegrar con las pequeñas conquistas.
Tal vez yo no sea exactamente quien me gustaría ser… Pero pasaré a admirar a quien soy. Porque al final sabré que, a pesar de mis defectos, soy capaz de construir una vida mejor. Y si aún no me convencí de eso, es porque como dice aquel dicho:“Todavía no llega el fin”… Porque al final no habrá ningún “tal vez”, sí la certeza de que mi vida valió la pena Y QUE LO HICE LO MEJOR QUE PUDE.
Anonimo.
Hola Jua-nita. Este escrito define muy claramente mi estado de ánimo.
Mario.
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Tal vez yo envejezca demasiado rápido. Pero lucharé para que cada día haya valido la pena.
Tal vez yo sufra innumerables desilusiones en el correr de mi vida, pero haré que pierdan importancia ante los gestos de amor que encuentre.
Tal vez yo no tenga fuerzas para realizar todos mis ideales, pero jamás me consideraré derrotado.
Tal vez en algún instante yo sufra una terrible caída, pero no me quedaré por mucho tiempo mirando hacia el suelo.
Tal vez un día el sol deje de brillar, pero entonces me iré a bañar bajo la lluvia.
Tal vez un día yo sufra alguna injusticia, pero jamás asumiré el papel de víctima.
Tal vez yo tenga algunos enemigos, pero tendré humildad para aceptar las manos que se extendiendo en dirección mía.
Tal vez una de esas noches frías, yo derrame muchas lágrimas, pero no me avergonzaré por ese gesto.
Tal vez sea engañado innumerables veces, pero no dejaré de creer que en algún lugar alguien merece mi confianza.
Tal vez con el tiempo yo perciba que cometí grandes errores, pero no desistiré en continuar mi camino, tras corregirlos.
Tal vez con el correr de los años yo pierda grandes amistades, pero aprenderé que nunca perderé a quien es realmente mi verdadero amigo.
Tal vez yo nunca consiga entender el universo, pero aprenderé a diseñar uno, aunque sólo sea dentro de mi corazón.
Sigue……
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Darte fuerzas Mario ! me he pasado un poco en el largo poema del poeta Argentino Bonifacio Pedro Palacios que escribía con el pseudonimo de ALMAFUERTE … se deduce de su escrito que en verdad su alma era fuerte y tranlucia en sus escritos su sentir !
“No te des por vencido ni aun vencido ” Recuerdalo Mario !
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¡Molto piu Avanti!
Los que vierten sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;
Los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos,… ¡sobrantes!
¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos!
¡nunca sigas impulsos compasivos!
¡ten los garfios del Odio siempre activos
los ojos del juez siempre despiertos!
¡Y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos!
¡Molto piu Avanti ancora!
El mundo miserable es un estrado
donde todo es estólido y fingido,
donde cada anfitrión guarda escondido
su verdadero ser, tras el tocado.
No digas tu verdad ni al mas amado,
no demuestres temor ni al mas temido,
no creas que jamas te hayan querido
por mas besos de amor que te hayan dado.
Mira como la nieve se deslíe
sin que apostrofe al sol su labio yerto,
cómo ansia las nubes el desierto
sin que a ninguno su ansiedad confíe…
¡Trema como el infierno, pero rie!
¡Vive la vida plena, pero muerto!
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¡Moltíssimo piu Avanti ancora!
Si en vez de las estúpidas panteras
y los férreos estúpidos leones,
encerrasen dos flacos mocetones
en esa frágil cárcel de las fieras.
No habrían de yacer noches enteras
en el blando pajar de sus colchones,
sin esperanzas ya, sin reacciones
lo mismo que dos plácidos horteras;
Cual Napoleones pensativos, graves,
no como el tigre sanguinario y maula,
escrutarían palmo a palmo su aula,
buscando las rendijas, no las llaves…
¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:
a escrutar las rendijas de tu jaula!
Bonifacio P. Palacios – ALMAFUERTE
ARGENTINO
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Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obcecación asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se mellan los garfios de la suerte…
¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de su muerte!
¡Piu Avanti!
No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al menor ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora…
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!
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Singular decepción aquella en que mis sentimientos no encontraron la euforia compartida.
Luchaba por llenar mi dicha de un cierto entusiasmo, que aportara a mi vida nuevas ilusiones. No quería tener que buscar consuelos en corazones, muy lejanos a mis convicciones.
Etéreo extracto de fantasías, que deseaba, que abriese la puerta y entrase en mi mundo, sin necesidad de pedir permiso a lo anodino e insólito.
¿Por qué, si tanto me agradaba tú mirada¿ Y no supe buscar; los matices épicos, de un posible acercamiento o contacto.
No hay justificaciones apreciables que inviertan las angustias de vivir sin fe y vayan acompañados, de caricias deseables.
Soy en pequeño… como el rey Arturo, aquel de la mesa redonda de Tennyson. Que en el regreso de una de sus guerras ––esta vez derrotado –– absorto en la decepción, ve como incluso la reina le traiciona. Su trono y su vida, que en muchas ocasiones fue la envidia de los reinos allegados, concurre en un amasijo de desastres.
Ve de tan cerca el odio y las pasiones, ve tan cerca al ser humano capaz del asesinato y todo tipo de tentaciones, que se olvido de que dios existe allá entre las estrellas.
Mario.
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Un genio ! Whitman
Me recordó el dicho
” Cuanto más conozco a la gente más quiero a mi perro ”
Este tipo de literatura no es la que más me gusta pero es una REALIDAD !
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LA CONQUISTA DE LA FELICIDAD
Creo que podría transformarme y vivir con los animales. ¡Son tan tranquilos y mesurados!
Me complace observarlos largamente.
No se afanan ni se quejan de su suerte.
No se despiertan en la noche con el remordimiento de sus culpas.
No me aburren discutiendo sus deberes para con Dios.
Ninguno está descontento, a ninguno le enloquece la manía de poseer cosas.
Ninguno venera a los otros, ni a su especie, que cuenta miles de años de existencia.
Ninguno es respetable ni desgraciado en toda la ancha tierra.
Walt Whitman
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Por veredas de sueño y habitaciones sordas
tus rendidos veranos me aceleran con sus cantos
Una cifra vigilante y sigilosa
va por los arrabales llamándome y llamándome
pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta
donde están tu nombre, tu calle y tu desvelo
si la cifra se mezcla con las letras del sueño,
si solamente estás donde ya no te busco.
Mendoza, Argentina 1944
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